Conjunto Monumental de Belén


Detalle de la portada retablo de la Iglesia Belén

Es el más importante Conjunto de Arquitectura Virreinal Cajamarquina, construido entre los siglos XVII y XVIII. Está constituido por la Iglesia de Belén, el Hospital de Varones, y calle por medio, el Hospital de Mujeres. En 1677 fue administrado por la Orden Betlehemita y por más de 350 años, el único centro de hospitalidad cristiana y de servicio social en Cajamarca.


 

Iglesia Belén

Original legado de arquitectura religiosa. Su estilo pertenece al barroco andino cajamarquino. Presenta en su fachada una portada retablo labrada en piedra, en su interior, a la derecha se halla el púlpito tallado en madera, adornado con pequeñas columnas salomónicas, enmarcando esculturas de grandes oradores religiosos como San Agustín, Santo Tomás de Aquino, Santa Teresa de Ávila, San Juan de la Cruz, entre otros.

Destaca notablemente la cúpula donde ocho formidables angelotes en relieve sostienen una alegoría de la esfera celeste, poblada de estrellas y querubines.


 

Hospital de Varones

 

Presenta una portada formada por bloques cuadrados, recortados en diamantes, al centro una ventana ovalada y más arriba una cornisa curva rematada con una cruz en espiral.

Al ingresar encontramos un amplio recinto cubierto por una bóveda de cañón. Su planta forma una cruz latina cuyo crucero presenta una bóveda con linterna.

 

 

 

 

 

 

Dos hileras de pequeños habitáculos o “covachas” en los muros laterales servían para colocar tarimas y albergar a los enfermos. Al fondo, en la cabecera de la cruz latina, se halla un altar labrado y pintado, este altar tiene dos nichos, en el de mayor dimensión hay una imagen de Nuestra Señora de la Piedad.


Hospital de Mujeres

 

La portada de acceso tiene una exuberante ornamentación de flores, racimos de uva, pájaros y ángeles tallados en piedra. Llaman la atención dos esculturas femeninas con cuatro senos que podrían representar a la fecundidad.

En su interior, un pequeño patio empedrado con lajas de piedra azul y canto rodado a la manera antigua cajamarquina, permiten la entrada a la enfermería, que es una vasta sala cubierta con bóveda de cañon. En las paredes laterales se alinean covachas, en cuyas jambas se pueden apreciar vestigios de relieves pintados al temple.